jueves, 3 de septiembre de 2015
Nuestros hijos
Nos preguntabamos que hacian las familias alemanas "convencionales" mientras los judios eran gaseados.
lunes, 28 de abril de 2014
Palabras
No hay restos de ilusion sobre los alientos vacios, solo suspiros y pozos llenos de musgo, añejos como sueños embotados, silencios que repiten ecos lejanos, musicas abandonadas, palabras emblema, circulos cerrados sobre si mismos como cadenas infinitas de perplejidad. No hay mejor grito que el que no calla, zumbido constante que languidece lentamente como un deseo, un armario una polilla.
No hay rescate posible del sueño que se vierte una y otra vez sobre la pesadilla, como para extinguirla.
Asi son las palabras con la vida: aire inocuo que resbala sobre las vertebras. Dañinas memorias que son reales como sueños hechos de voces, pajaros de imagen que velan sobre el delgado cordel de cordura acorralado. Mentiras y falacias que ocultan lagrimas y olvidos de pesadila donde ni siquiera hay rincones para llorar, solo un espacio abierto, inmaculado, palabras que escarban la piel como gotas de azufre, restos de vida flotando en el agua como naufragíos de dolor humano.
Nada que nos contenga. Nada que nos posea y nos posee. Gritos helados.
jueves, 19 de abril de 2012
La gota que colma el vaso

Desnudo miraba el hilillo de agua que caía del grifo. Probé, espere pacientemente, volví a probar, golpeé el grifo, lo patee, espere y creo que grite. Me volví a vestir con el frío prendido de mi ropa, cogí el teléfono y llame a la compañía de aguas.
No me puedo duchar sollocé sin casi previa presentación. Tras calmarme, les explique. La voz sonó diferente al otro lado del hilo telefónico. Su madre no le explico...mi madre falleció hace unos meses, y ¿ella no le contó nada acerca del agua de su casa? no, mi madre no me dijo nada sobre el agua de mi casa y si me lo dijo ahora no me acuerdo, pero ¿qué cojones tiene que ver mi madre con mi agua mi ducha y mi casa? su madre es la propietaria de la casa...era, ¿a dónde quiere llegar?, bien su madre tras una reunión con los comerciales de nuestra compañía decidió vendernos el agua de su casa ¿el agua de mi casa? pero, como usted sabe el agua de su casa proviene de una manantial subterráneo que mediante un pozo y una bomba se extrae para todas sus utilidades, nuestra compañía interesada por la gestión de los recursos de las personas, le propusimos un trato, darle una gran suma de dinero para mejorar el sistema de canalización y a cambio ella nos vendía el derecho de ese agua, pero que cojones, entiéndalo, su madre pensaba en usted cuando vendía el agua, no deja de ser un dinero que ha quedado en su herencia, el dinero de la herencia pero ¿que ostias le pasa a mi ducha? relájese señor, le explico, su ducha, su lavabo, su sistema de riego, se van a ver temporalmente restringidos por las necesidades hídricas que tienen otros vecinos que abonan una mayor cuota, no me joda y hasta ¿cuando se prevé este corte?, no le puedo informar de eso señor, solo se que los vecinos que pagan más cuota, como usted comprenderá, están en su derecho de decidir sobre su agua, ¡pero es mi agua!, era su agua, recuerde su madre..no me toque los cojones, señor le estoy tratando con educación, los términos del contrato, que contrato ni que ostias, solo me quiero duchar, beber un vaso de agua fría e irme a la cama, agitándose no arregla las cosas, yo solo intento ayudar, ¿me va a prestar usted su puta ducha? recuerde que yo solo soy una empleada de la compañía, me limito a cumplir con mi trabajo, y de paso a dejarme seco, cuangën, vamos a ver, ¿y que solución existe?, no se señor, lo único que se me ocurre es que hable con el departamento comercial tal vez ellos le puedan ofrecer un nuevo contrato, claro, eso si, si usted esta dispuesto a pagar un bono extra por el agua de la empresa, mi agua, el agua que ahora es de la empresa señor, hay que joderse ¿y cuanto puede ser ese dinero?, discúlpeme señor pero esa información se excede de mis responsabilidades le puedo pasar con el departamento de. no me pase con nadie joder, digamos aproximadamente cuanto mas me va a costar ¿es tanto pedir? señor obviando sus modales le diré, aunque no me compete así que tómeselo como un favor, que alrededor de un 229,99 % mas de lo que paga actualmente, que cojones¡¡, señor recuerde que el agua es un bien preciado como usted bien notara en estos momentos, no me joda, solo intento ayudar, pues no lo hace, y ahora que voy a hacer yo, puta ostia, joder, le paso con hay que joderse el departamento puta agua de recursos...
El único ruido que perturbaba el silencio era un toc-toc sistematico que se metía en mi cabeza. El olor era insoportable, luego dicen que el olfato es el único sentido que se acostumbra, será a todo menos al olor a muerte. Donde está el cadáver y donde está el maldito reloj y su toc toc. Se movió hacia el baño, la puerta entreabierta, se puso los guantes, tomo las fotos, le retiro el móvil de su mano inerte, lo guardo en la bolsa de muestras y cerro el puto grifo que goteaba incesante.
Nacionalizar lo que es tuyo
Nacionalizar lo que es tuyo es un derecho que parece absurdo revindicar por considerarlo natural. Llegarara el día en que tendremos que nacionalizar nuestra agua, nuestro aire y quien sabe si nuestra sangre.Eso es porque alguien te lo privatizo primero.
Cada pais es autonomo para hacer lo que considere con sus recursos, por eso son suyos. Y si un gobierno elegido democraticamente decide nacionalizar lo que ya es suyo de antemano esta en su pleno derecho legal y democratico (a cuantos se les llena la boca en aras de la democracia en discursos y celebraciones y luego..) dado que tienen la potestad legitima para hacerlo. Nadie en Argentina voto a Repsol como gestor de sus recursos, si votaron a Kichner. Quieren democracia a tiempo parcial, democracia para todo menos para la economía, pero si el pueblo no decide sobre el control de sus bienes y recursos que es el unico que posee, entonces ¿sobre que decide? ¿sobre la ley de tabaco?.
Dicen que Repsol es española y no lo pongo en duda, pero la españolidad no te confiere credibilidad, legalidad y bondad. En España tambien hay criminales, y en el mundo tambien hay españoles criminales. Defender a una persona o a una compañia por su raza, nacionalidad o estado civil es simplemente patetico. Se puede ser español e injusto (creo que hay hasta españoles cobardes).
Pese a que como todos sabemos Repsol paga todos sus impuestos, genera riquezas en paises subdesarrollados que no tienen suficiente capital como para realizar grandes inversiones, genera empleo en España y en aquellos paises, forma trabajadores estables para que el pais pueda aprovechar sus recursos etc, el derecho sobre los recursos lo tiene el propietario, los recursos de un pais se pueden ceder pero no vender, siempre perteneceran a las generaciones y a los hijos de esas generaciones, hagan lo que hagan los eventuales politicos corruptos del lugar.
Cada pais es autonomo para hacer lo que considere con sus recursos, por eso son suyos. Y si un gobierno elegido democraticamente decide nacionalizar lo que ya es suyo de antemano esta en su pleno derecho legal y democratico (a cuantos se les llena la boca en aras de la democracia en discursos y celebraciones y luego..) dado que tienen la potestad legitima para hacerlo. Nadie en Argentina voto a Repsol como gestor de sus recursos, si votaron a Kichner. Quieren democracia a tiempo parcial, democracia para todo menos para la economía, pero si el pueblo no decide sobre el control de sus bienes y recursos que es el unico que posee, entonces ¿sobre que decide? ¿sobre la ley de tabaco?.
Dicen que Repsol es española y no lo pongo en duda, pero la españolidad no te confiere credibilidad, legalidad y bondad. En España tambien hay criminales, y en el mundo tambien hay españoles criminales. Defender a una persona o a una compañia por su raza, nacionalidad o estado civil es simplemente patetico. Se puede ser español e injusto (creo que hay hasta españoles cobardes).
Pese a que como todos sabemos Repsol paga todos sus impuestos, genera riquezas en paises subdesarrollados que no tienen suficiente capital como para realizar grandes inversiones, genera empleo en España y en aquellos paises, forma trabajadores estables para que el pais pueda aprovechar sus recursos etc, el derecho sobre los recursos lo tiene el propietario, los recursos de un pais se pueden ceder pero no vender, siempre perteneceran a las generaciones y a los hijos de esas generaciones, hagan lo que hagan los eventuales politicos corruptos del lugar.
lunes, 4 de julio de 2011
Los nervios se le agitaron. Pensó que tal vez fuese solo la primera vez. Después supo que no, que seria así siempre. La calle estaba oscura. Tremendamente oscura. Como en las viejas películas que apenas ya recordaba. Escucho unos pasos que lo agitaron excesivamente. Vio una silueta y recordó otra vez esa película, pero el nombre no le salía de la punta de la garganta. Sintio el miedo que le impulsaba a abrir más los ojos. No conseguía recordarlo, algo como el hombre o los hombres o algo así. Los pasos, sin cadencia alguna,0 avanzaban, recordó el titulo de la película horrorizado, una mano se lo hizo olvidar. Soy yo susurro con una voz que parecía artificial. ¿Lo has traído?.
Saque mi viejo ejemplar de cuentos de Poe de la cartera y se lo puse en sus manos. La luz de los faroles le había ganado terreno a sus ojos, que ahora brillaban hermosos, bien por ese reflejo, bien por el atisbo de una ilusión que ya no se estila ni se sufre. Olio el libro, las manos le temblaban. Paso cada hoja recorriéndola con los dedos, a modo de ceguera. Lo agito junto a su oído, acerco la boca a la contraportada y susurro algo. Miro detenidamente algunas páginas que yo me sabía de memoria.
La luz había tomado su imperfecto rostro que por algún azaroso mal me atraía. Tenemos que apresurarnos le dije. Saco un manuscrito de la parte interior (doble fondo) de la maleta que acarreaba. Está escrito a mano casi grito mientras ella me tapaba toscamente la boca. Entonces vi los trazos, la textura del papel, los dibujos marginales, las notas de fondo…sonreí levemente. Después una lágrima cayó sobre la hoja. Su mano se volvió a alzar, esta vez sobre el papel, cuidado, ten cuidado, son únicos. Pero, ¿lo has escrito tú?…vi como su rostro asentía mientras su cara no decía nada o decía algo sobre el tiempo, la soledad, la distancia.
Guardo el libro de Poe en el doble fondo, me voy. ¿nos volveremos a ver? No me respondió. Se giro y volvió con paso cansado a la oscuridad. Escuche sus pasos alejarse mientras empezaba a leer.
Agotado caí rendido sobre el farolillo que mantenía la calle con luz. Tenía que destruirlo pensé al mismo tiempo que sentía que me había enamorado. Triture el libro en pedazos tan pequeños como las uñas de mis manos y los arroje por una alcantarilla.
Sentí de nuevo unos pasos, esperé en la luz, con el cuento atravesado en mi garganta. Habían pasado unas horas, no sé cuantas, pero algunas. Pensé en Poe mientras los pasos se dirigían hacia mí. La luz arrojo un rostro imperfecto que no era el de ella. ¿Qué hace usted aquí? me dijo suficientemente alto como para desagradarme en un mundo poblado de susurros. Vi que era un Controlador, me excuse, le dije que un paseo, que insomnio, que...estaba sudando ligeramente. Miró la alcantarilla llena de papeles flotando, recogió algún trozo, confeti, dijo para sí mismo y me dejo marchar.
Hacia tanto que no se leía que no distinguían los grafismos de lo que perseguían. Al contrario que la ley seca, la campaña anti-narcos u otras prohibiciones emprendidas por nuestros gobiernos, esta ley luchaba contra algo extinto de antemano, que no se practicaba, que se había dejado de usar.
Al llegar a casa vi mi rostro en el espejo de la sala. No me reconocí. Baje al desván como en la película “los hombres de abajo” y levante una de las tablas que cubría el suelo. Saque un cuaderno y un bolígrafo, me puse a escribir.
Los traficantes
Saque mi viejo ejemplar de cuentos de Poe de la cartera y se lo puse en sus manos. La luz de los faroles le había ganado terreno a sus ojos, que ahora brillaban hermosos, bien por ese reflejo, bien por el atisbo de una ilusión que ya no se estila ni se sufre. Olio el libro, las manos le temblaban. Paso cada hoja recorriéndola con los dedos, a modo de ceguera. Lo agito junto a su oído, acerco la boca a la contraportada y susurro algo. Miro detenidamente algunas páginas que yo me sabía de memoria.
La luz había tomado su imperfecto rostro que por algún azaroso mal me atraía. Tenemos que apresurarnos le dije. Saco un manuscrito de la parte interior (doble fondo) de la maleta que acarreaba. Está escrito a mano casi grito mientras ella me tapaba toscamente la boca. Entonces vi los trazos, la textura del papel, los dibujos marginales, las notas de fondo…sonreí levemente. Después una lágrima cayó sobre la hoja. Su mano se volvió a alzar, esta vez sobre el papel, cuidado, ten cuidado, son únicos. Pero, ¿lo has escrito tú?…vi como su rostro asentía mientras su cara no decía nada o decía algo sobre el tiempo, la soledad, la distancia.
Guardo el libro de Poe en el doble fondo, me voy. ¿nos volveremos a ver? No me respondió. Se giro y volvió con paso cansado a la oscuridad. Escuche sus pasos alejarse mientras empezaba a leer.
Agotado caí rendido sobre el farolillo que mantenía la calle con luz. Tenía que destruirlo pensé al mismo tiempo que sentía que me había enamorado. Triture el libro en pedazos tan pequeños como las uñas de mis manos y los arroje por una alcantarilla.
Sentí de nuevo unos pasos, esperé en la luz, con el cuento atravesado en mi garganta. Habían pasado unas horas, no sé cuantas, pero algunas. Pensé en Poe mientras los pasos se dirigían hacia mí. La luz arrojo un rostro imperfecto que no era el de ella. ¿Qué hace usted aquí? me dijo suficientemente alto como para desagradarme en un mundo poblado de susurros. Vi que era un Controlador, me excuse, le dije que un paseo, que insomnio, que...estaba sudando ligeramente. Miró la alcantarilla llena de papeles flotando, recogió algún trozo, confeti, dijo para sí mismo y me dejo marchar.
Hacia tanto que no se leía que no distinguían los grafismos de lo que perseguían. Al contrario que la ley seca, la campaña anti-narcos u otras prohibiciones emprendidas por nuestros gobiernos, esta ley luchaba contra algo extinto de antemano, que no se practicaba, que se había dejado de usar.
Al llegar a casa vi mi rostro en el espejo de la sala. No me reconocí. Baje al desván como en la película “los hombres de abajo” y levante una de las tablas que cubría el suelo. Saque un cuaderno y un bolígrafo, me puse a escribir.
Los traficantes
domingo, 3 de julio de 2011
La obra
Leopoldo Remero no publicó un libro hasta que tuvo 35 años. Y se lo auto editó. Hasta ese día había recorrido editoriales, concursos, librerías sin ningún tipo de éxito y con todo tipo de respuestas. Su obra, era considerada como abstracta por cuantos la leyeron. Cuentos o pequeñas novelas eran los formatos preferidos por Leopoldo. Hasta su gente más cercana, le mostraba la incomprensión que le producían sus escritos.
Leopoldo no se desanimaba. Cuando certifico que el reconocimiento nunca podría llegar por medio de otros, lo trato de alcanzar por sí mismo. Las herencias de su adinerado padre, y la parte del negocio familiar que se negó a continuar para disgusto y probable causa de muerte de su progenitor, le permitieron no solo auto editarse el libro, sino publicar un gran número de ejemplares y crear en su entorno una sonada promoción
Primero probó con la literatura. Después opto con el dinero. Y funciono. Compro a algunos de los más reputados críticos versados en el tema. Y sus críticas, dictadas por el propio Leopoldo fueron el trampolín definitivo hacia su éxito. “Leopoldo es el nuevo cenit del arte abstracto, un Tristan Tzara reencarnado, que con su obra el laberinto de los dioses, crea a partir de una melodía aparentemente desafinada, una gran música que para apreciarla hay que tomarla en la distancia….” “ Las ausencias de la muerte, es sin duda alguna el libro de relatos más original y completo que he visto, porque aunque aparentemente no se comprendan en un primer vistazo, sedimentan en tu interior saliendo a la superficie de tu intelecto pasado un tiempo, Leopoldo es el nuevo Dalí del arte..”
Criticas como estas convirtieron a Leopoldo Remero en el nuevo gurú de la literatura. No se convirtió en un lector de masas, pero sí de elites. Todo el que quisiese estar en el círculo alternativo de la cultura, debería haber leído y respetado a Leopoldo. Aunque realmente nadie lo entendiese.
La fama se acaba como el dinero. Y el dinero se acaba como la vida. Leopoldo vivió sus últimos años, tras una reputación efímera, solo y olvidado, en una pequeña casa a las afueras de Estrüg.
Pasaron aproximadamente 20 años de su muerte hasta que su nombre volviese a surgir, fantasmagóricamente en las portadas de los diarios. No era su dinero, ya gastado, esta vez el que le arrojaba allí. Fue, el descubrimiento.
Martín Ocampo, pequeño editor de una zona rural de Baviera, había leído y releído atentamente todos los escritos de Leopoldo sin encontrarles sentido. Es más, ni siquiera le gustaban. Pero por alguna extraña razón, esos textos le perseguían, y se dedico a investigar sobre la vida de Leopoldo para averiguar el porqué. La anodina vida de Leopoldo no le aporto nada. Ni sus declaraciones, ni sus explicaciones, ni sus viajes. Todo tan sin sentido como su obra. Una vida abstracta, anodina, pero abstracta, sin conexión, sin propósito, sin finalidad.
Cuando Martín empezaba a desistir, y por un azar que suena científico, hallo una respuesta. Sobre su mesa varios libros de Leopoldo abiertos por causa del viento que arrojo al suelo del mismo modo los cascos de las cervezas vacías. Martín, se acerco a cerrarlos y vio. Vio lo que no veía, como dice el proverbio chino “no permitas que un árbol te impida ver el bosque”. Cada cuento, cada novela un árbol, su obra el bosque. Sus escritos publicados por separado, inconexos, editados en formas diferentes y fechas diferentes formaban un todo que se descubría si se montaba el puzle de la manera adecuada. De esta manera, en un orden no cronológico todos los textos engarzaban unos con otros hasta crear uno solo. Una novela. Una magnífica novela, una magistral historia con un gran sentido que Martín comprendió al leerla como se debe leer. Entre lágrimas y risas, entre emoción y admiración, Martín supo que Leopoldo era un genio que había jugado una gran broma al mundo que no le supo comprender.
Leopoldo no se desanimaba. Cuando certifico que el reconocimiento nunca podría llegar por medio de otros, lo trato de alcanzar por sí mismo. Las herencias de su adinerado padre, y la parte del negocio familiar que se negó a continuar para disgusto y probable causa de muerte de su progenitor, le permitieron no solo auto editarse el libro, sino publicar un gran número de ejemplares y crear en su entorno una sonada promoción
Primero probó con la literatura. Después opto con el dinero. Y funciono. Compro a algunos de los más reputados críticos versados en el tema. Y sus críticas, dictadas por el propio Leopoldo fueron el trampolín definitivo hacia su éxito. “Leopoldo es el nuevo cenit del arte abstracto, un Tristan Tzara reencarnado, que con su obra el laberinto de los dioses, crea a partir de una melodía aparentemente desafinada, una gran música que para apreciarla hay que tomarla en la distancia….” “ Las ausencias de la muerte, es sin duda alguna el libro de relatos más original y completo que he visto, porque aunque aparentemente no se comprendan en un primer vistazo, sedimentan en tu interior saliendo a la superficie de tu intelecto pasado un tiempo, Leopoldo es el nuevo Dalí del arte..”
Criticas como estas convirtieron a Leopoldo Remero en el nuevo gurú de la literatura. No se convirtió en un lector de masas, pero sí de elites. Todo el que quisiese estar en el círculo alternativo de la cultura, debería haber leído y respetado a Leopoldo. Aunque realmente nadie lo entendiese.
La fama se acaba como el dinero. Y el dinero se acaba como la vida. Leopoldo vivió sus últimos años, tras una reputación efímera, solo y olvidado, en una pequeña casa a las afueras de Estrüg.
Pasaron aproximadamente 20 años de su muerte hasta que su nombre volviese a surgir, fantasmagóricamente en las portadas de los diarios. No era su dinero, ya gastado, esta vez el que le arrojaba allí. Fue, el descubrimiento.
Martín Ocampo, pequeño editor de una zona rural de Baviera, había leído y releído atentamente todos los escritos de Leopoldo sin encontrarles sentido. Es más, ni siquiera le gustaban. Pero por alguna extraña razón, esos textos le perseguían, y se dedico a investigar sobre la vida de Leopoldo para averiguar el porqué. La anodina vida de Leopoldo no le aporto nada. Ni sus declaraciones, ni sus explicaciones, ni sus viajes. Todo tan sin sentido como su obra. Una vida abstracta, anodina, pero abstracta, sin conexión, sin propósito, sin finalidad.
Cuando Martín empezaba a desistir, y por un azar que suena científico, hallo una respuesta. Sobre su mesa varios libros de Leopoldo abiertos por causa del viento que arrojo al suelo del mismo modo los cascos de las cervezas vacías. Martín, se acerco a cerrarlos y vio. Vio lo que no veía, como dice el proverbio chino “no permitas que un árbol te impida ver el bosque”. Cada cuento, cada novela un árbol, su obra el bosque. Sus escritos publicados por separado, inconexos, editados en formas diferentes y fechas diferentes formaban un todo que se descubría si se montaba el puzle de la manera adecuada. De esta manera, en un orden no cronológico todos los textos engarzaban unos con otros hasta crear uno solo. Una novela. Una magnífica novela, una magistral historia con un gran sentido que Martín comprendió al leerla como se debe leer. Entre lágrimas y risas, entre emoción y admiración, Martín supo que Leopoldo era un genio que había jugado una gran broma al mundo que no le supo comprender.
domingo, 19 de junio de 2011
ORGULLO
Hoy alguien en la plaza dijo "llevo 26 años en Zamora y es la primera vez que me siento orgulloso de ser Zamorano" y realmente hoy era un día para sentirse orgulloso de la respuesta de esta población a todo lo acontecido.
La manifestación de hoy era de las mas importantes que ha tenido el 15M hasta el momento. En ella no solo se jugaba el grado de compromiso de la población hacia propuestas concretas como el NO al pacto del euro, sino que nos jugábamos la opinión popular y la reacción social ante la manipulación sufrida por la elite política (PPSOE) y los medios de comunicación de esta ciudad. Tras el oportunista acoso y derribo de los que nos estaban aguardando, hoy desmontamos sus ataques con nuestras únicas armas, unas manos en alto que significan indignación. Hoy hemos dejado sin argumentos a los que nos quieren manipular:
A los que dicen que es un movimiento violento, vayan a las asambleas, vean la manifestación.
A los que dicen que solo somos unos pocos, vean la manifestación
A los que dicen que solo son los jóvenes, vayan a al manifestación
A los que dicen que estamos controlados por un partido político, vayan a la manifestación.
¿Que va a pensar alguien que solo obedece y manda? ¿como van a entender ellos que la gente se pueda reunir de forma espontánea y desinteresada para tratar de cambiar este mundo?quien solo ordena, y obedece, quien solo actúa por el capital. Es lógico que no nos comprendan, sería incluso una ofensa que nos entendiesen.
Hoy el 15M ha dado un gran paso hacia adelante, ha demostrado que es un movimiento pacifico, ha demostrado que tiene el respaldo de mucha población (y hay mas en sus casas que están con nosotros), ha demostrado que tiene ilusión y ganas de continuar. Se le acusa al movimiento de no tener un programa definido.Tal vez de momento no lo queramos. Nuestro discurso quizás es breve, pero la fuerza no se mide por el número de cosas que se tienen en común sino por la importancia de estas. Tenemos cosas en común, cosas profundas y genéricas que no tenemos que despreciar, y sabemos lo que no queremos, este sistema que perjudica a la mayoría de la población en beneficio de unos pocos, eso no lo queremos, e inventaremos formas para cambiarlo. Su programa es un programa tecnocrata obsesionado con el PIB, por la bolsa, por las empresas, por la liberación...y nosotros decimos población.
Alguien dijo, hoy también, no nos damos cuenta de que tenemos cadenas hasta que nos levantamos. Cuando la gente se levantó sintió las cadenas, de la represión, la manipulación y la mentira. Hoy se ha demostrado que las cadenas se pueden romper con paz, respeto e imaginación. No nos van a callar hasta que consigamos un mundo sin cadenas.
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