Todos somos especiales. Y todos somos diferentes. Y todos somos extraños. Pero a parte de los tópicos, los raros se mueven entre lo cotidiano con cierta especialidad. Los raros tienen un aura que les hace llamativos, diferentes. Un punto de no adaptación al medio, unos conejos albinos, jirafas de cuello corto, leones sin garras. Y eso les hace raros, pero atractivos. Diferentes. Pero el precio a pagar por su inadaptación es alto, los daños colaterales de su luminosidad los sufren en sus vidas cotidianas plagadas de retos insignificantes para el resto de los mortales. Sufren con agonía en escenas que el resto llama normales. Porque ¿que es la normalidad sino la norma imperante?. Tal vez en otros mundos, regidos por otras normas sería los mas adaptados. O tal vez no, tal vez están condenados a ser raros y transmigrar de una especie a otra, de un mundo a otro, arrastrando su diferencia. Supongo que todos somos un poquito raros.
O no.
domingo, 21 de febrero de 2010
El explorador
He estado en varios mundos.
Un mundo estaba poblado de insectos. Pequeños bichos negros con antenas filiformes que correteaban por el suelo. Animales negros con fuertes alas y patas alargadas que se deslizaban entre las hierbas. Seres dorados como monedas que se posaban en las ramas de los arboles. Diminutos individuos que trepaban por las cortezas en silenciosa procesión.
Otro de los mundos que visite estaba invadido por el colorido. Rojas hojas sobre arboles de porte esférico, altos cipreses con formas cónicas que configuraban un paseo, pequeños arbustos de llamativas y olorosas flores amarillas.
Estuve en un mundo cubierto por estrellas, Taurus magnifico enganchado a Orión que a través de su cinturón nos muestra a Canis Major, Polus y Castor gemelos del espacio, bien cerca de Leo.
Mundos extraños. Llenos de gentes, de gesto triste, de ojos brillantes, de risas, de miradas esquivas, de perros agitados.
Un mundo lleno de pájaros, de sonidos, de diferentes especies, un pájaro picapinos, un gorrión, un ánade que surca un río junto a su hembra.
Viví en cientos de mundos, interesantes, inquietantes, fascinantes. Por ellos me moví como científico, cogiendo muestras, tomando datos, guardando restos, clasificando especies. Mi casa era un autentico laboratorio de mis viajes, de mis mundos. Mire todo lo acumulado. Pensé que,tal vez, tendría que empezar a ampliar horizontes en mi labor exploratoria, abrir vías, conocer otros lugares. Buscar otros mundos. Creo que había llegado el momento de abandonar el parque de enfrente de casa.
Un mundo estaba poblado de insectos. Pequeños bichos negros con antenas filiformes que correteaban por el suelo. Animales negros con fuertes alas y patas alargadas que se deslizaban entre las hierbas. Seres dorados como monedas que se posaban en las ramas de los arboles. Diminutos individuos que trepaban por las cortezas en silenciosa procesión.
Otro de los mundos que visite estaba invadido por el colorido. Rojas hojas sobre arboles de porte esférico, altos cipreses con formas cónicas que configuraban un paseo, pequeños arbustos de llamativas y olorosas flores amarillas.
Estuve en un mundo cubierto por estrellas, Taurus magnifico enganchado a Orión que a través de su cinturón nos muestra a Canis Major, Polus y Castor gemelos del espacio, bien cerca de Leo.
Mundos extraños. Llenos de gentes, de gesto triste, de ojos brillantes, de risas, de miradas esquivas, de perros agitados.
Un mundo lleno de pájaros, de sonidos, de diferentes especies, un pájaro picapinos, un gorrión, un ánade que surca un río junto a su hembra.
Viví en cientos de mundos, interesantes, inquietantes, fascinantes. Por ellos me moví como científico, cogiendo muestras, tomando datos, guardando restos, clasificando especies. Mi casa era un autentico laboratorio de mis viajes, de mis mundos. Mire todo lo acumulado. Pensé que,tal vez, tendría que empezar a ampliar horizontes en mi labor exploratoria, abrir vías, conocer otros lugares. Buscar otros mundos. Creo que había llegado el momento de abandonar el parque de enfrente de casa.
El eterno buscador y las profesiones
El eterno buscador ha desempeñado infinidad de profesiones; fue pescador, carpintero, escritor, cartero, bombero, albañil... Cuando las fue aprendiendo, las fue abandonando.
viernes, 19 de febrero de 2010
Tiempo
Entonces es martes, seguro, por lógica.¿que lógica? le pregunte algo ofendido. Porque vuelan los aviones soltando comida, empezaron un martes de eso me acuerdo. Mire su rostro corroído por el virus, alrededor todo estaba cubierto de tierra yerma y estéril. Los aviones zumbaban por el aire y la gente salia de sus escondrijos con las manos decrepitas en alto. Llevamos años aquí, le dije languidamente, ¿para que saber que es martes? me miro desconcertado y silencioso, sin atisbos de esperanza, mientras una lágrima rojiza rodaba por su mejilla.
Microcuento a partir de la frase en cursiva (-100 palabras)
Microcuento a partir de la frase en cursiva (-100 palabras)
martes, 9 de febrero de 2010
La queja
La gente se queja. Se queja del trafico, de las nevadas, de la zona azul, del trabajo, del paro, de los vecinos. La gente se queja. Sobre todo de los demás. Siempre de los demás. Sobre todo de lo público. Casi siempre de lo público. Que mal funciona la Sanidad, que asco de Sindicatos, que tarde atienden en el INEM, la gente se queja especialmente de la sociedad, del resto, de una especie de masa informe que hace que todo vaya mal, algo ajeno a uno, el sistema, el estado..la situación a la que nos han llevado, lo bordes que son, lo mal que hacen su trabajo..La gente no se da cuenta que el estado somos todos, que los sindicatos somos (o podemos ser todos), que nosotros también somos vecinos, somos conductores, somos camareros...
La gente exige sus derechos con ahinco, y al estilo de Dogville lo que son "privilegios", al darlos por supuesto los ha convertido en derechos inexpugnables, quieren cobrar su paro en día y en hora (no dicen nada de lo ilegal que es trabajar sin cotizar), quieren cobrar su jubilación, quieren autovías en vez de autopistas, quieren ir al medico sin colas...quieren, quieren....pero hay que dar, todo cuesta y hay que mantenerlo, el dinero tiene que salir de algún lado, y si,si por supuesto los ricos son los que mas han de dar, pero para hacer algo entre todos, todos hemos de participar, arrimar el hombro, cotizar...
En fin, estoy cansado de quejarnos de todo, de estar siempre maldiciendo esta suerte puta que nos ha caído encima y que es provocada por los demás. Nosotros, santos y bondadosos que caminamos sufriendo en este mundo hostil, nosotros, impolutos de alma y pensamiento, que cuando hacemos algo mal, o estafamos es también por culpa de los demás, porque en esta sociedad o haces esto o...o porque ellos en tu puto lugar harían lo mismo...y así nos va. No hay autoconciencia, nadie depura sus propias responsabilidades. Las soluciones colectivas empiezan por uno mismo..haz cosas, pocas, pequeñas, pero hazlas, tal vez no valgan para nada porque las grandes empresas blablabla, pero pruebalo, hazlas, recicla, no defraudes a hacienda, devuelve la cartera que te encontraste en la calle, se paciente con el trafico, no te indignes por todo lo que hacen mal los servicios públicos, son trabajadores como tú, no te indignes por todo lo que hacen mal los sindicatos, afiliate...no te quejes, haz algo, aunque sea poco, tal vez no valga para nada, pero un poquito de todos, un poquito de cada uno..
En cambio nos quejamos, nos quejamos hasta de los que hacen algo, para que reciclar si lo echan todo a la basura, para que ir a la manifestación si solo es para quedar bien, para que limpiar mi puerta si pasa el ayuntamiento a quitar la nieve. Nos quejamos de la gente que intenta hacer algo, de la asociación de vecinos, de la asociación cultural, de la asociación politica, nos quejamos de ellos, vagos, ladrones, mientras nosotros no hacemos nada. Y podemos participar para mejorarlo. Estamos invitados. A la reunión de vecinos, a la reunión de politicos, a la reunión del barrio. No hacemos nada. Lo queremos todo. Tenemos la mano extendida para pedir y nos caen los gapos de los demás, que somos nosotros. Nosotros, culpables. Tú. No la sociedad, no el resto. Nosotros, egoistas pedigüeños.
Los cambios empiezan por uno. Por este colectivo de individualidades que han de variar. Solucionemos primero nuestra falta de sociabilidad y luego podremos vivir en ella y mejorarla..
La gente exige sus derechos con ahinco, y al estilo de Dogville lo que son "privilegios", al darlos por supuesto los ha convertido en derechos inexpugnables, quieren cobrar su paro en día y en hora (no dicen nada de lo ilegal que es trabajar sin cotizar), quieren cobrar su jubilación, quieren autovías en vez de autopistas, quieren ir al medico sin colas...quieren, quieren....pero hay que dar, todo cuesta y hay que mantenerlo, el dinero tiene que salir de algún lado, y si,si por supuesto los ricos son los que mas han de dar, pero para hacer algo entre todos, todos hemos de participar, arrimar el hombro, cotizar...
En fin, estoy cansado de quejarnos de todo, de estar siempre maldiciendo esta suerte puta que nos ha caído encima y que es provocada por los demás. Nosotros, santos y bondadosos que caminamos sufriendo en este mundo hostil, nosotros, impolutos de alma y pensamiento, que cuando hacemos algo mal, o estafamos es también por culpa de los demás, porque en esta sociedad o haces esto o...o porque ellos en tu puto lugar harían lo mismo...y así nos va. No hay autoconciencia, nadie depura sus propias responsabilidades. Las soluciones colectivas empiezan por uno mismo..haz cosas, pocas, pequeñas, pero hazlas, tal vez no valgan para nada porque las grandes empresas blablabla, pero pruebalo, hazlas, recicla, no defraudes a hacienda, devuelve la cartera que te encontraste en la calle, se paciente con el trafico, no te indignes por todo lo que hacen mal los servicios públicos, son trabajadores como tú, no te indignes por todo lo que hacen mal los sindicatos, afiliate...no te quejes, haz algo, aunque sea poco, tal vez no valga para nada, pero un poquito de todos, un poquito de cada uno..
En cambio nos quejamos, nos quejamos hasta de los que hacen algo, para que reciclar si lo echan todo a la basura, para que ir a la manifestación si solo es para quedar bien, para que limpiar mi puerta si pasa el ayuntamiento a quitar la nieve. Nos quejamos de la gente que intenta hacer algo, de la asociación de vecinos, de la asociación cultural, de la asociación politica, nos quejamos de ellos, vagos, ladrones, mientras nosotros no hacemos nada. Y podemos participar para mejorarlo. Estamos invitados. A la reunión de vecinos, a la reunión de politicos, a la reunión del barrio. No hacemos nada. Lo queremos todo. Tenemos la mano extendida para pedir y nos caen los gapos de los demás, que somos nosotros. Nosotros, culpables. Tú. No la sociedad, no el resto. Nosotros, egoistas pedigüeños.
Los cambios empiezan por uno. Por este colectivo de individualidades que han de variar. Solucionemos primero nuestra falta de sociabilidad y luego podremos vivir en ella y mejorarla..
jueves, 21 de enero de 2010
El eterno buscador y el amor
El eterno buscador se ha enamorado varias veces. Y siempre ha sido para toda la vida.
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